La mayoría de las dudas que me llegan después de un HOLEP no son sobre la operación. Son sobre los días siguientes: cuánto tiempo llevaré sonda, por qué sigo viendo sangre, cuándo podré volver a hacer vida normal, y qué es normal y qué no.
Esta guía responde a eso. No sustituye a las indicaciones concretas que reciba al alta —cada paciente y cada próstata son distintos—, pero sirve para saber qué es esperable y en qué momento hay que consultar.
Primero, qué se ha hecho exactamente
En el HOLEP (enucleación prostática con láser de holmio) no se extirpa la próstata. Se separa y se retira la parte interna que ha crecido y que comprime el conducto de la orina, dejando intacta la cápsula externa. Es el equivalente moderno de la cirugía abierta, pero por vía endoscópica: sin cortes en el abdomen.
Eso explica dos cosas del postoperatorio. La primera, que la mejoría al orinar suele notarse pronto. La segunda, que por dentro queda una superficie en cicatrización, y esa superficie es la responsable de casi todo lo que le va a pasar las primeras semanas.
Los primeros días
La sonda. Se sale de quirófano con una sonda vesical y con un sistema de lavado continuo que mantiene la vejiga limpia de coágulos. La sonda suele retirarse entre las 24 y las 48 horas, cuando la orina está lo bastante clara. No es dolorosa, pero sí molesta: es habitual notar ganas de orinar aunque la sonda esté puesta.
El ingreso. Lo habitual es una o dos noches. Se va a casa cuando orina por sí solo y la orina es aceptable.
Las primeras micciones. Después de retirar la sonda es frecuente notar escozor, urgencia y tener que ir al baño a menudo, incluso de noche. No significa que la cirugía haya ido mal: la vejiga lleva años trabajando contra una obstrucción y necesita tiempo para readaptarse.
Sangre en la orina: lo que más asusta y lo más normal
Es lo que más llamadas genera, así que conviene explicarlo bien.
Ver la orina rosada o con sangre durante las primeras semanas es esperable. Puede ir y venir: hay días claros y de pronto un día vuelve a teñirse, muchas veces coincidiendo con un esfuerzo o simplemente porque se ha desprendido una costra interna al cicatrizar. Suele haber un repunte alrededor de la segunda o tercera semana, justo cuando el paciente ya se encontraba bien y no se lo espera.
Lo que ayuda: beber abundante agua (entre litro y medio y dos litros al día, salvo que tenga indicación de restringirlos), evitar esfuerzos y evitar el estreñimiento.
Cuándo sí hay que consultar, en el apartado de señales de alarma.
El control de la orina las primeras semanas
Después de retirar la sonda, muchos pacientes notan escapes de orina, sobre todo con urgencia o al hacer un esfuerzo. Es la consecuencia de haber liberado de golpe una salida que llevaba años estrecha.
En la mayoría de los casos mejora de forma progresiva a lo largo de las primeras semanas. Los ejercicios de suelo pélvico (Kegel) son la herramienta principal para acelerar esa recuperación, y se empiezan una vez retirada la sonda, nunca con ella puesta.
Lo he explicado paso a paso en un artículo aparte, porque hacerlos mal es muy común y no sirve de nada.
La eyaculación
Conviene saberlo antes y no descubrirlo después: tras un HOLEP, lo más frecuente es que aparezca eyaculación retrógrada. El semen, en lugar de salir al exterior, pasa a la vejiga y se elimina después con la orina.
No es peligroso ni doloroso, y no afecta a la sensación del orgasmo, pero sí a la fertilidad. Es un efecto habitual de este tipo de cirugía y, en general, permanente. La capacidad de erección no depende de esta cirugía y no suele verse afectada por ella.
Si la fertilidad es un tema relevante en su caso, dígamelo antes de la intervención: es un dato que cambia la conversación sobre qué técnica conviene.
Volver a la vida normal
Estos plazos son orientativos y dependen de cada caso y del trabajo de cada uno:
- Caminar: desde el primer día. Es recomendable, no solo permitido.
- Conducir: cuando ya no lleve sonda y se encuentre cómodo, habitualmente en la primera semana.
- Trabajo de oficina: en torno a las dos semanas.
- Trabajo físico, deporte, levantar peso: conviene esperar entre tres y cuatro semanas, y reincorporarse de forma progresiva.
- Bicicleta: de lo último que se retoma, por la presión directa sobre la zona.
- Relaciones sexuales: habitualmente a partir de las tres o cuatro semanas.
Dos consejos que valen para todo el postoperatorio: evite el estreñimiento (hacer fuerza en el baño es uno de los desencadenantes más habituales de un sangrado) y no interrumpa por su cuenta la medicación que tomaba antes, especialmente si toma anticoagulantes o antiagregantes; eso se pauta de forma individual.
Señales de alarma: cuándo consultar sin esperar
Acuda a urgencias o contacte conmigo si aparece cualquiera de estas situaciones:
- No consigue orinar y nota la vejiga llena y dolorosa. Es la más importante.
- La orina sale muy roja, espesa o con coágulos que dificultan orinar.
- Fiebre de 38 ºC o más, con o sin escalofríos.
- Dolor intenso que no cede con la analgesia pautada.
- Escozor intenso al orinar que empeora en lugar de mejorar con los días.
El resto —orina rosada intermitente, urgencia, algún escape, molestia al orinar— entra dentro de lo esperable durante las primeras semanas.
Las revisiones
La primera revisión suele hacerse a las pocas semanas de la intervención. En ella se valora cómo orina, se repasan los síntomas que persisten y, según el caso, se hace una flujometría y una ecografía para comprobar que la vejiga se vacía bien.
Es el momento de plantear todo lo que le haya llamado la atención en casa. Nada de lo que le preocupe es una tontería: la mayoría de las dudas del postoperatorio se resuelven con una explicación.
En resumen
- La mejoría al orinar suele notarse pronto; la recuperación completa lleva semanas.
- Ver sangre de forma intermitente durante las primeras semanas es normal, incluso con repuntes.
- Los escapes de orina iniciales suelen mejorar, y los ejercicios de suelo pélvico ayudan.
- La eyaculación retrógrada es frecuente y conviene conocerla de antemano.
- No poder orinar, la fiebre y los coágulos son motivo de consulta inmediata.
Si está pendiente de una cirugía de próstata, o ya se ha operado y algo no va como esperaba, puede consultarlo. Atiendo en Palma (Quirónsalud Palmaplanas) y en Manacor (Més Consultes Mèdiques).
Cita previa: 971 918 000 (Palma) · 971 559 000 (Manacor)
Ver en qué consiste la cirugía de próstata con láser HOLEP
Dr. José Luis Bauzá Quetglas
Urólogo. Nº de colegiado 070709805.
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Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye a una consulta médica. Cada caso requiere una valoración individual.